- Qué tan diferente es hablar del amor de pareja desde las leyes comparado con hacerlo desde Dios. Los criterios son similares pero lo primero de alguna manera desplaza lo más importante de lo otro.
- Lo importante de amar al prójimo está en sentir la escencia del vínculo y no pensar en lo que me gustaría recibir del otro.
- Cada paso en la vida merece una buena dosis emocional, pero una más alta racional.
- Qué difícil es controlarlo, pero no se puede ir por la vida hablando mal de los demás. Eso no quiere decir que deba evitarse tener y mantener una postura firme y crítica pero al mismo tiempo justa frente a quienes nos rodean.
- Parte de la paz interior se logra cuando se aprende a vivir con las diferencias de los demás. Otra parte cuando acepto como soy y trabajo por ser mejor. Pero la parte más grande llega cuando reconozco que Dios por misericordia me la quiere regalar.
- Qué bueno recordar de vez en cuando lo importante que es amar la patria.
- El compromiso hacia todo lo que se hace es clave al momento de enfrentar los obstáculos que ello trae.
- Antes de abordar una discusión es preciso tener presente de manera objetiva toda la situación que la enmarca.
- El cariño no se compra, se construye con la plena consciencia de lo que ello representa, lo bueno y lo no tan bueno.
- La esperanza viene de la mano de la fe. La fe viene de la mano del amor. El amor viene de la mano de Dios.
Algo de opinión sobre lo que acontece, la posibilidad de ayudar a alguien, el deseo de ser escuchado, el don de Dios y las ganas de aportar con lo más sencillo pero lo más poderoso: las palabras.
lunes, noviembre 09, 2009
Días de aprender, días de crecer (I)
viernes, julio 24, 2009
Dioscidencia
jueves, junio 18, 2009
QUISIERA (Parte I)
Justo ahora que he espantado mis angustias, te sientas al lado mío, en el lugar desde donde acosaban mis pensamientos, y te atreves a preguntarme cómo quiero sentirme? Pues te diré:
Quisiera reír menos y llorar más pues por reír tanto es que he perdido el sentido de las proporciones y ya no distingo lo que me duele de lo que me hace trizas.
No lloras porque no quieres, pues tienes tanto miedo a ver caer un castillo de naipes que no has visto la fuerza de tus cimientos.
Quisiera que esas voces se callaran por un momento y me dieran al menos un segundo que dure media vida para estar en paz. Con todo y que sus intenciones son las mejores, quiero que todos esos sueños se calmen un poco y me dejen pensar realmente cómo los puedo dar a luz.
Dale uno a uno la palabra, para que sin tanta bulla, te expresen qué quieren ser y a donde llegar.
Todo es fácil pero no lo ves porque te gusta complicarte. Cada situación tiene un principio y un final, pero te enredas porque en el fondo no quieres que terminen. El dolor te complace pues así crees que generando compasión alguien se fijará en ti.
Quisiera que los problemas no fueran tan grandes como mis ganas de dormir eternamente y que por un momento al menos, esa nube perezosa se corriera para que el sol ilumine mi cabeza y cualquier pensamiento oscuro quede sin lugar donde habitar.
Eres tu quien decide albergar pensamientos oscuros y dejarlos crecer cuando la esperanza pierde la pelea y no te insiste más. Si por un momento dieras la palabra sólo a
miércoles, enero 14, 2009
Dios existe
Según las fuentes que he consultado (marketingdirecto.com y elpais.com) la noticia comienza con la respuesta que da un teórico de la evolución ante el acoso de una secta "cristiana", la cual condena al infierno a quienes no creen en la salvación por medio de Jesucristo. Aterrado por la sentencia, el señor Richard Dawkins decidió promover el ateismo en complicidad con una periodista inglesa que también se vió agotada por la satanización de la vida por parte de algunos llamados a promover la fe en Cristo (lo cual está muy bien si no hay fundamentalismo de por medio). Tal fue el ímpetu de la iniciativa que lograron recaudar fondos de gente del común, adicional de conseguir el apoyo de librepensadores y organizaciones que promueven este tipo de ideologías. El fin era publicitar en ciertos buses londinenses (y ahora en varias ciudades de Europa como Madird, Barcelona, Valencia, Génova) la frase "Dios probablemente no existe. No te preocupes y disfruta de la vida".
Ante lo anterior los creyentes se organizaron para responder a la campaña con la misma estrategia, sólo que la frase cambia por "Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo". En este momento ya se encuentran circulando ambos mensajes en las calles de ciudades que han visto crecer el cristianismo a lo largo de la historia y las respuestas ante tanto estímulo no se han hecho esperar. Incluyendo la mía, que soy un convencido de la existencia de Dios.
Yo veo que el problema no es la aseveración pues incluso si me mira bien, al menos los ateos no se la jugaron con la muerte de Dios. Veo todo este asunto como una buena oportunidad para preguntarse ¿En donde esta mi fe?. Que no es otra cosa diferente a preguntarse "¿Creo en Dios porque alguien me lo dijo o porque realmente lo siento?". Esta discusión no es nueva en la historia, salvo que ahora se está echando mano de lo último en marketing para promoverlo, pero la circunstancia como tal es tan antigua como la misma fe.
Más allá de lo que muchas organizaciones, muchas doctrinas y en especial la Iglesia puedan hacer al respecto, es un buen momento para afianzar el criterio propio y ver de qué manera se cultiva la fe en cada quien; comencemos por cada uno y luego sí preocupémonos por divulgarla. Algunos creen en sí mismos (los ateos), algunos en la suerte o el destino y otros creemos en Dios. Y todo es respetable según como se le mire. Si bien los cristianos estamos llamados a evangelizar como compromiso desde el bautismo, también es cierto que también se nos pide NO JUZGAR, pues ese Dios en el que creemos es quien tiene la potestad para ello. La disputa puede ser tan enrredada como se quiera pues sea blanco o negro, incluso entre creyentes y no creyentes hay divisiones (tristemente para el cristianismo desde mi punto de vista). Así que el tema no es lo público del dilema sino lo que cada quien siente. De ahí en adelante surgen los efectos para la sociedad.
Así que, al menos desde donde yo lo veo, no nos queda más que contemplar un par de opciones para sortear lo que sucede: participar en discusiones sanas al respecto y con el testimonio propio sustentar nuestros argumentos de fe. Por otra parte queda abierta la invitación a orar por lo que acontece, seguir pidiendo por todos (los que creen y los que no) y esperar con la firme convicción que cuando llegue el ocaso de nuestra vida terrenal, sea la verdad la que tome partido.
Para mayor referencia: http://www.marketingdirecto.com/noticias/noticia.php?idnoticia=30449, http://www.elpais.com/articulo/espana/Visto/bueno/campana/Probablemente/Dios/existe/elpepuesp/20090112elpepunac_11/Tes
Acerca de mí
- Juan Carlos Bustamante G.
- Diseñador gráfico de la UJTL de Bogotá, Colombia. Convencido que algo nuevo se aprende todos los días y mejor aún, no se puede callar. A alguien le servirá.